Fefu
27Nov/190

La única aplicación privativa segura es la que jamás instalamos

Di de baja la cuenta de "Guatzá" y desinstalé la aplicación. ¿Porqué? Como suele suceder, las causas son múltiples, pero se podría decir que me harté de que su responsable trate a sus "usados" como mercancía ganadera y que prefiero evitar herramientas cuyo nombre nadie pronuncia correctamente. Como si eso fuera poco, su fabricante (cara-libro) usa la información recolectada para cambiar el comportamiento de sus usados, condicionándoles a comprar cosas que no necesitan, a votar candidatos contrarios a sus intereses 1 2 y a percibir una realidad manufacturada, tergiversada, alienante y polarizante. Guatzá es una aplicación de código privativo (inauditable) cuyas vulnerabilidades 3 4 5 6 7 socavan la confianza, seguridad y privacidad de sus usados.

Usados por usar tecnología obsoleta

¿Porqué las compañías telefónicas ofrecen promociones especiales a los usados de Guatzá? Porque los usados de Guatzá son simultáneamente usados por las compañías telefónicas. Pasaron más de cuarenta y ocho (48) años desde que el correo electrónico funcionara independientemente de los números de la red telefónica. Con una anacronía que roza el absurdo, Guatzá y otras aplicaciones se empecinan en requerir a sus usados que tengan un contrato con alguna compañía de telefonía celular. ¿No será momento de comenzar a usar un sistema de mensajería instantánea que funcione con tan solo una conexión a Internet, un usuario (anónimo) y una contraseña? Ese tiempo existió y sigue existiendo con servicios como los de IRC, XMPP (entre otros) pero pareciera que en nuestra historia tecnológica de avances y retrocesos, nos cuesta entender que surjan tecnologías que nacen obsoletas. Sin embargo, la presión social (para estar en contacto con personas relevantes de nuestras vidas) nos lleva a instalarlas y permitirles ser usados por ellas, despojándonos de la potestad de nuestra propia voz, de nuestras ideas escritas, de nuestra libreta de direcciones, de nuestras imágenes y de cualquier otro dato almacenado en un teléfono-computadora que pareciera ser más inteligente que nosotros mismos. Seguimos sin entender que nuestros datos son más valiosos que el oro 8, más valiosos que el petróleo y que se pueden volver en nuestra contra cuando caen en manos ajenas (como cuando son almacenados en la nube, que es un eufemismo para hacer referencia a una computadora ajena).

La información que los usados publican en plataformas que no controlan, son aprovechadas en operaciones de ingeniería social 9.
La propaganda no sería tan peligrosa 10 si no fuera tan efectiva como la publicidad 11 12. Estas nuevas tecnologías imponen estructuras de poder asimétrico. Las plataformas de redes sociales toman el poder que los usuarios otorgan de buena fe, perjudicando 13 injustamente a la parte más débil (al usado y su sociedad) en favor de la parte más fuerte (del fabricante de la plataforma).

Quienes deseen contactarme, podrán seguir haciéndolo como siempre a través de los medios de contacto que figuran en la sección "Información de contacto" del sitio web. Los canales disponibles son correo electrónico y Riot. Riot es un sistema de mensajería instantánea escrito por la comunidad del software libre, el cual permite a los usuarios intercambiar mensajes y archivos de manera privada, sin interferencias. Para registrar un nuevo usuario en Riot basta con indicar un nombre de usuario y contraseña. El protocolo de comunicaciones sobre el cual Riot está implementado se llama matrix. Matrix es un estándar abierto que ofrece bases sólidas, compatibles y modulares para las comunicaciones, elegir entre diferentes programas para accederlo y hasta crear servidores federados (para que cada persona u organización implemente su propio servidor en caso de considerarlo oportuno). No es un sistema perfecto pero ofrece un mejor nivel de prestaciones sin obligarnos a sacrificar los derechos civiles y humanos que tanto esfuerzo costaron conseguir. Los derechos son como los músculos, si no los usamos, los perdemos. El derecho a la privacidad es fundamental para el ejercicio de los demás derechos civiles que necesitamos para funcionar como sociedad.

Ahora percibo mi existencia un poco mas relajada y refrescantemente, sin interrupciones, concentrado en lo que está pasando y prescindiendo de distracciones innecesarias, fotos de gatitos, noticias falsas y muchísimas otras desinformaciones que es preferible desconocer y que afortunadamente ahora comienzo a desconocer.

21May/170

Criptografía con GnuPG

Este fin de semana presentamos un borrador de charla sobre criptografía basada en un artículo (Protegiendo tu identidad y privacidad con GnuPg) había publicado hace un tiempo.

La charla incluyó una demostración de instalación de las herramientas necesarias para comenzar a firmar y cifrar datos, así como la muy temida tarea de crear los pares de llaves privadas y públicas (4 líneas que cualquiera puede copiar y pegar en la terminal).

Muchas gracias a todos y cada uno de los que transformaron esta simple charla en un diálogo animado e interesante.

Haciendo click en el link a criptografía con GnuPG podrás visualizar y descargar la presentación completa para ofrecerla donde quieras.

13Feb/127

Imaginando aulas como aviones

Hoy propongo hacer un ejercicio imaginario. Pensemos por un momento que en vez de asistir a una clase (de grado o similar) estuviéramos embarcándonos en una aventura que nos lleve desde nuestra relativa ignorancia hacia la certeza de nuestro vasto desconocimiento. Supongamos por un momento que en vez de estar en un aula de la escuela o universidad, estamos en un avión cuyo objetivo es despegarnos de la forma plana en que solemos pensar habitualmente para llevarnos al avistaje de horizontes que se encuentran más allá de lo que el ojo inhábil alcanza a ver. Mantengamos esa imagen por unos segundos más antes de incursionar sobre el modelo de negocios del transporte aéreo para finalmente compararlo al actual modelo universitario.

Hace un tiempo (tanto que ya ni siquiera recuerdo), me contaron que en el transporte aéreo, lo más caro son todos los costos que implican llevar al avión junto con toda su tripulación de un lado a otro. Desde el punto de vista de los costos, resulta prácticamente indistinto si el avión está lleno o vacío (cuesta casi lo mismo llevar o no pasajeros). Dado que los asientos vacíos no les reportan ninguna compensación económica (si nadie viaja, no hay quien lo pague), las aerolíneas hacen todo lo que está a su alcance para evitar volar con asientos vacíos.

El asiento vacío resulta ser el que cuesta más caro al avión, porque si estuviera ocupado, los costes de ese asiento disminuirían tanto como el monto que su pasajero estuviera dispuesto a pagar por aquél.
Por ejemplo: si mover un avión de 100 asientos cuesta 100 pesos, entonces cada asiento vacío cuesta 1 peso (el costo de mover el avión es independiente del precio al que se pagan los asientos ocupados). Si en un asiento hay un pasajero que paga 50 centavos, el asiento costará al avión 50 centavos menos, dado que el aporte económico del pasajero (por más pequeño que sea) tiende a equilibrar los costos incurridos. Por lo tanto, al avión le conviene viajar con pasajeros para equilibrar los costos del vuelo.
Con esa premisa en mente, las compañías aéreas desarrollaron diferentes prácticas que apuntan al mejor aprovechamiento de las aeronaves (reservas tempranas a precios promocionales, vuelos de último minuto, etc).

Hasta acá, todo muy lindo... pero ¿qué pasa con nuestras escuelas y universidades? A dondequiera que vaya, observo una alarmante capacidad ociosa desaprovechada. Es muy triste cursar materias con bancos vacíos sabiendo que otros podrían ocuparlos tranquilamente y para aprovechar todo cuanto el aula tiene para ofrecer.  Estas son algunas de las interrogantes que se me ocurren:

  • ¿Cuál es el costo marginal adicional que cada estudiante paga? ¿Podría disminuirse?
  • ¿Cuál es el costo para nuestra sociedad? ¿Cuánto le cuestan a nuestra sociedad esos asientos vacíos?
  • ¿Porqué los ex-estudiantes de este tipo de universidades no pueden seguir participando en ellas como miembros vitalicios de un club de ejercicio neuronal?
  • ¿Qué es lo que nos impide invitar a otros a participar como oyentes?
  • ¿Qué estamos esperando para distribuir libremente los contenidos de las carreras y materias para que cualquiera pueda asimilarlos, adaptarlos y aplicarlos en nombre del bienestar social?
  • ¿Porqué privarnos de todos los beneficios que nuestra sociedad recibiría al abrir las puertas del conocimiento a cada uno de sus integrantes?

Tal vez no sean preguntas fáciles de responder, pero creo importante hacérnoslas. Creo que hasta ahora se respondieron con el clásico "no se puede" y considero que ya es hora de comenzar a responderlas de una manera diferente. Las herramientas están a nuestra disposición. Es sólo cuestión de empuñarlas y aplicarlas.

Dejaré para la próxima publicación algunas palabras sobre la distribución y dinámica de nuestro actual sistema de adoctrinamiento estudiantil y profesional.

3Nov/110

Charla de Software Libre en UCES

Afiche y flyer Charla Software Libre en UCES

Afiche de la charla

El miércoles 2 de Noviembre a las 19 dimos una charla de "Software Libre" en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. Los disertantes y temas a tratar fueron:

  • Fefu Ponce de León, Impacto social del software libre
  • Vladimir di Fiore y Facundo Illanes, Cooperativas de desarrollo de software libre, una oportunidad
  • Leandro Monk, SugarCRM en el mundo real
  • Roman H. Gelbort, LibreOffice
  • Ricardo Di Pasquale, Bases de datos

Los archivos correspondientes a las presentaciones pueden descargarse desde http://url.fefu.eu/slides1 . El audio de la charla puede escucharse on-line o descargar en formato speex (que se puede escuchar con el reproductor multimedia libre VLC).

Los agradecimientos están en cada una de las presentaciones.

29Sep/112

Los libros que vale la pena leer

Nuestro tiempo es muy valioso. De hecho es lo único que realmente poseemos. Elegir la lectura implica dejar de hacer cualquier otra cosa mientras la misma se desarrolle, y elegir un libro implica no leer ninguno de los millones de otros libros que podríamos leer. La selección bibliográfica resulta mucho más comprometedora que la enológica (si el vino no resulta bueno, podés abrir otro inmediatamente y deshacerte del anterior tirándolo a la basura o cocinándolo en una salsa desafortunada).

Sólo hay una cosa peor que beber un vino rancio, y esa cosa es leer un libro insulso, sin ideas, paradigmas ni texturas. Siempre que leo algo intento escuchar las voces de un fantasma amigo que tiene algo interesante para contarme. Por eso es que suelo seguir muchas de las recomendaciones que mis amigos más cercanos me acercan cordialmente.

Pero hay veces (excepcionales, por cierto) en que me encuentro con algún hito especial, con algún otro referente impersonal que es fruto de diversas interacciones inconscientes o de políticas sociales subyacentes. Es el caso de los listados de libros prohibidos.

Aquel libro que es censurado generalmente tiene una o más razones para ser estigmatizados como tales y creo que muy probablemente se deba a un mensaje que se intenta silenciar.

En los libros prohibidos podemos inferir que se cumplen estos dos interesantes fenómenos:

  • al menos tienen un mensaje que transmitir
  • ese mensaje es relevante (aunque sea en términos de aquello que a un grupo de gente no le conviene que se conozca, publique y distribuya)

Por eso es que en esta oportunidad quería compartir un par de listados que con mucha facilidad pueden transformarse en guías con recomendaciones de lectura:

  1. Listado de libros frecuentemente cuestionados en el Siglo XXI, desarrollado por la Asociación de Bibliotecas Americana (ALA) para alertar sobre los derechos de acceso a la cultura y los peligros de la censura. En ese listado figuran libros de Aldous Huxley, Jerome David Salinger, Robert Cormier y otros
  2. Index Librorum Prohibitorum, un listado de libros prohibidos por la iglesia católica editado inicialmente en 1559 y en vigencia hasta 1948. En este listado figuran autores como Jean Paul Sartre, Victor Hugo, Jean-Jacques Rousseau, Immanuel Kant, David Hume, René Descartes, Francis Bacon, John Locke, Galileo Galilei, Blaise Pascal, Marqués de Sade y otros.

Con estas referencias debería que ser mucho más fácil la difícil tarea de dar con un buen libro 🙂

Si se te ocurre alguna otra fuente, tus comentarios serán bienvenidos.